Comenzamos la Cuaresma, un tiempo de cuarenta días en el que nos preparamos para la Pascua, en la que se celebra que Jesús resucitó. Es un momento especial para volver a empezar, crecer y aprender a ser mejores personas.
En el colegio vivimos este camino con la ayuda de Botikit, un símbolo que nos anima a mirar nuestro interior y a cuidar a los demás. Con el termómetro medimos cómo está nuestro corazón; con la tirita quitamos aquello que nos separa; con el arnidol curamos heridas con gestos de amor; y con el esparadrapo unimos lo que está roto y mejoramos nuestras relaciones.
El reto durante este tiempo es dar más: tiempo, ayuda, alegría, perdón y cariño, siguiendo el ejemplo de Jesús y recordando las palabras de San Pablo:
“No nos cansemos de hacer el bien”.






















